Un destino único en el Cantábrico donde el mar, la montaña, el río y la gastronomía conviven a menos de una hora entre sí.
Ribadesella no es solo una de las mejores playas de surf de Asturias. Es un destino donde, además de surfear cada mañana, puedes bajar el Sella en kayak, acercarte a los Lagos de Covadonga, cenar en una sidrería con vistas al puerto o simplemente pasear por un pueblo costero que mantiene toda su autenticidad. Es ese tipo de lugar al que la gente vuelve.

La Playa de Santa Marina es el corazón de Ribadesella, con paseo marítimo, chiringuitos y las mejores olas de la zona. A 5 km, la Playa de Vega, una de las más vírgenes del Cantábrico, con dunas y pinares detrás de la arena.

Uno de los ríos más bonitos de Asturias. Canoa entre bosque y agua cristalina, cualquier día del verano. La ruta clásica va de Arriondas a Ribadesella, unas 2 horas remando entre paisaje verde y pozas para refrescarte.

A menos de una hora, el Parque Nacional de los Picos de Europa. Lago Enol y Lago Ercina a 1200m, con vistas únicas sobre los picos. En temporada alta hay que subir en autobús lanzadera desde Cangas de Onís.

Sidra, fabes, mariscos y cachopo. Una de las mejores gastronomías de España, escanciada directamente en cualquier sidrería del casco. No te vayas sin probar un buen arroz con bugre o una fabada recién hecha.
Escanciada directamente. Imprescindible en cualquier sidrería del casco.
El plato más icónico de Asturias. Contundente y llena de sabor.
Uno de los quesos azules más reconocidos del mundo. De los Picos de Europa.
Nécoras, oricios, merluza. Producto del Cantábrico a precio razonable.

Hay una forma de entender Ribadesella que solo se consigue desde el mar. Nuestros paseos en catamarán recorren la costa y la ría del Sella, dejando vistas únicas del pueblo, la playa y las montañas al fondo.
En condiciones óptimas se puede llegar hasta Playa de Vega, una de las playas más vírgenes del Cantábrico, prácticamente inaccesible por tierra.
La mejor forma de aprovechar Ribadesella: alojamiento en primera línea de playa, surf cada mañana y el resto del tiempo para explorar uno de los rincones más bonitos del Cantábrico.